martes, septiembre 26, 2006
posted by .::[Lu/N4r]::. at 11:53 PM

Me acorde que en algun rincon del disco guardaba esta imagen que me mandó un amigo. Humor gráfico simple y de salón. Me llamó la atención en su momento la cantidad de detalles en algo tan simple, por eso se los comparto. Que lo disfruten, yo

Lucas...

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jueves, septiembre 14, 2006
posted by .::[Lu/N4r]::. at 5:15 AM

Carta desde Mañana

Quizá mañana me despierte desesperanzado sin ganas de encontrar el diario en la entrada de la casa ni de escuchar el matutino en la radio, tal vez me siente en el sillón y ponga Cartoon Network, para dejarme llevar por un par de sarcasmos graficados ajenos a mi generación. Tal vez eso me haga bien o tal vez sepa bajo los telones de la conciencia que estoy faltando a algún tipo de responsabilidad social de participación comunitaria carente de acción causal pero no por eso menos persecutoria. Tal vez me atreva a mirar por la ventana porque estoy seguro que fuera de ella no voy a encontrar nada traumático aunque algunos metros más lejos del perímetro, fuera del alcance de los guardias que cuidan de mi seguridad y la de mis vecinos, encontraré caras distintas y presumiblemente más amenazadoras. Caras paradójicamente cotidianas a esos guardias que al llegar a sus casas luego de los insípidos turnos vespertinos, no gozan de la misma indiferencia del mundo con la que yo duermo todos los días y después de lo cual peco de quejarme del trabajo que me queda para la próxima presentación.

Pienso en que estaba pensando que mañana quedarán menos minutos pagos en el colegio donde por el sueldo de un paramédico relego mis dos responsabilidades de un metro y veinte y un metro treinta y cinco; que subirán corriendo las escaleras sin mediar una hache conmigo e irán tirando sus uniformes grises en el camino. Uniformes que recogerá esa mujer de cabellos crespos que tiene más suerte hoy en un país limítrofe que la que tenía en el que nació.

En ese panorama puede que mañana siga mirando Cartoon Network y Animal Planet resignándome a pensar que la vida es injusta y que los proyectos cambian su rumbo inevitablemente en el transcurso. Puede que al observar el cada vez menos normal desenlace alimenticio de los animales largue una risa estúpida de conformismo personal y no cuestione mis actitudes. Puede que en mi mesa de luz siga estando el controvertido libro del mes marcado en la página 13, como prueba de mis cuestionamientos de cartón y de mi conformismo social que dice qué literatura está de moda. Puede que me preocupe más en cambiar el sillón viejo que sentarme en él. Tal vez haga una breve llamada por teléfono para reclamar el envío del equipo de audio en el que probablemente no vaya a escuchar un solo tango. Todas esas cosas pueden pasar mañana y muchísimas más, quizá la diferencia radique en esta charla con la almohada a las tres de la mañana y quizá radique aún más en una visión retrospectiva de mi comportamiento contemporáneo.

No sé que pueda significar este insomnio que se aleja de los demás por su minuciosidad, tampoco sé si mi profecía se cumplirá, pero por lo pronto me dejo caer por primera vez en una duda que por momentos me resulta gustosa. La naturaleza de los “tal vez”, los “puede” y los “quizá” de los últimos minutos me alienaron de la planificación diaria que caracterizaban mis insomnios precedentes. Por hoy y por este momento parece el futuro sólo un mar de impredictibilidad que no estoy dispuesto a afrontar de manera conciente porque la costumbre me ha quitado esa virtud, pero que me gusta proyectar ilusoriamente en este momento de escape de la cárcel que yo mismo bajo las creencias de confort y seguridad, me creé.

Lamentablemente se suscita sin que pueda evadirla, una tranquilidad que limita la ansiedad que ya hice rutina y poco a poco se hace difusa la claridad que hace poco tenían mis pensamientos. Escapé por un momento y vuelvo inevitablemente a mi jaula de oro que no por eso deja de ser jaula. Por lo menos esta noche la cama me dio una imagen más esperanzadora y puede que alguna noche vuelva a encontrar ese punto ínfimo de razonamiento en que escapo de mi cómoda conformidad que me mantiene cegado voluntariamente y pase a una criticidad que elimine el sedentarismo de mis emociones. Me doy vuelta por última vez y abrazo la almohada con resignación y con el hálito suave que me queda me digo “hasta mañana”…

…Lucas

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lunes, septiembre 11, 2006
posted by .::[Lu/N4r]::. at 9:58 PM
Entrega del Gato de Verdaguer en sus momentos de indomables, más Verdaguer que nunca, probablemente esto le costó el cambio de canal. Disfruten:

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sábado, septiembre 09, 2006
posted by .::[Lu/N4r]::. at 7:43 PM

Todavía esperas impaciente que te preste atención, estás celosa de que no me interese en vos pero no entendés que no puedo hacer nada con una mano ocupada con estas letras desprolijas en un papel que tampoco ayuda demasiado y la otra sosteniendo la mesa que por su renquera no facilita las cosas. La efusividad de mi mano derecha pide un poco más de tiempo y paciencia. No se puede hacer nada si las ideas afloran súbitamente en un momento inoportuno, solo tengo que terminar y atenderte, pero el vapor empaña los lentes y tu calor molesta un poco en la cara, parece que no te das por vencida. Tu pedido de atención es más persuasivo que cualquier certeza humana y es que estoy dudando un poco de la calidad de estas últimas. Me estoy dando cuenta de que si de personas hablamos lo inesperado es más probable que lo espectado y eso me pone un tanto incómodo, no me gusta, me angustia. La mera idea de la imposibilidad de alguna constante de acción me exacerba; pero es inevitable que la idea se cristalice cada vez más en mis creencias, de las cuales también dudo de su calidad.

Estás empezando a ceder un poco más de terreno y no estoy tan presionado, la temperatura bajó un poco y las gafas impecables. Comienzo a tranquilizarme doblemente; por tu actitud menos renuente y porque aquella escena escéptica del comportamiento humano que alguna vez pensé está dando lugar a otra más esperanzadora. Comienzo a creer y estimo que vos también, que existen algunas constantes del pensamiento y de la acción (o de las dos juntas que sería más lógico). Ahora entiendo que en observar está la clave. Ver que no nos comportamos acorde a lo que decimos que pensamos, sino conforme a otro parámetro. Lo que decimos que creemos se forma en oposición de lo que no creemos y esa es la única constante, no es una certeza, solo una regularidad de las acciones. No sé lo que quiero, nunca lo supe, nunca lo sabré y nunca lo sabrás vos, solamente sabemos (y con demasiada suerte) lo que no queremos y actuamos acorde a ese bendito conocimiento precario de lo que es la vida. En todo un mar de palabras habladas y escritas que nos rodea, supuestas creencias, ideologías y preferencias solo se oculta una antítesis esbozada de todo aquello que rechazamos, repulsamos y queremos ver lejos o no verlo nunca. No somos más que un océano semántico definido por oposición.

Ahora entiendo que no es que te quiera, sólo que no quiero lo opuesto a vos, pero estas cambiando. Estas convirtiéndote en eso que no deseo, lo que no me gusta y lamento decirte que te tengo que cambiar, te dejo, por tu inverso. Pasaron varios minutos desde que empecé a escribir y vos estabas esperando; en aquel momento te deseaba, eras la taza de café caliente que empañaba mis lentes y molestaba mi cara con el vapor pero ahora sos una taza fría sinsabor, lo que no quiero. Perdoname, pero tu sabor se marchito y tu persuasión también… no sos más que mi pocillo de océano semántico definido por oposición…

...Lucas...

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